Convierte imágenes JPEG a PNG directamente en el navegador, de una en una o todas de golpe. Ningún archivo se sube a ningún servidor: tu propio ordenador hace la decodificación y la codificación, y por eso la conversión es inmediata y no hay límite de tamaño.
Convertir hacia PNG no recupera nada de lo que el JPEG ya perdió y casi siempre engorda el archivo. Sirve cuando un programa concreto solo acepta PNG, no para ganar calidad.
JPEG es el formato fotográfico de toda la vida, con compresión con pérdida y soporte universal. La contrapartida es que no tiene transparencia y se degrada un poco cada vez que se vuelve a guardar. PNG, en cambio, es un formato sin pérdida con transparencia, ideal para capturas, logotipos y dibujos con áreas planas de color, aunque pesa mucho con fotografías, porque no aprovecha que el ojo no distingue los detalles finos.
Cómo se usa
- Arrastra las imágenes a la zona de arriba, o haz clic para elegirlas.
- Elige el formato de destino y, si lo tiene, ajusta la calidad.
- Pulsa «Procesar» y descarga los resultados uno a uno o todos juntos en un ZIP.
Preguntas frecuentes
- ¿Se pierde calidad al pasar de JPEG a PNG?
- No. PNG es sin pérdida, así que el resultado contiene exactamente los mismos píxeles que le llegan. Ahora bien, si el origen ya había perdido calidad, esa no se recupera.
- ¿Qué pasa con la transparencia?
- JPEG no tiene transparencia, de modo que no hay nada que conservar: el resultado será opaco igualmente.
- ¿Puedo convertir muchas de golpe?
- Sí. Suelta todos los archivos que quieras: se procesan en paralelo aprovechando todos los núcleos del procesador y te los puedes descargar juntos en un ZIP.
- ¿Se envían las imágenes a algún servidor?
- No. Todo pasa dentro de esta pestaña. Una vez cargada la página puedes incluso desconectar la red y seguir convirtiendo.