Convierte imágenes JPEG a WebP directamente en el navegador, de una en una o todas de golpe. Ningún archivo se sube a ningún servidor: tu propio ordenador hace la decodificación y la codificación, y por eso la conversión es inmediata y no hay límite de tamaño.
Recomprimir un JPEG nunca sale gratis, pero WebP es lo bastante más eficiente como para que el balance salga a favor: a la misma calidad percibida el archivo suele quedar un tercio más pequeño.
JPEG es el formato fotográfico de toda la vida, con compresión con pérdida y soporte universal. La contrapartida es que no tiene transparencia y se degrada un poco cada vez que se vuelve a guardar. WebP, en cambio, es el formato recomendado para la web desde 2020: transparencia, modos con y sin pérdida, y entre un 25 y un 35 % menos de peso que un JPEG equivalente, aunque los programas de escritorio antiguos todavía no siempre lo abren.
Cómo se usa
- Arrastra las imágenes a la zona de arriba, o haz clic para elegirlas.
- Elige el formato de destino y, si lo tiene, ajusta la calidad.
- Pulsa «Procesar» y descarga los resultados uno a uno o todos juntos en un ZIP.
Preguntas frecuentes
- ¿Se pierde calidad al pasar de JPEG a WebP?
- WebP comprime con pérdida, así que sí que pierde un poco, controlable con el control de calidad. Con 80-85 la diferencia no se ve en una pantalla. Parte siempre del original para no acumular recompresiones.
- ¿Qué pasa con la transparencia?
- JPEG no tiene transparencia, de modo que no hay nada que conservar: el resultado será opaco igualmente.
- ¿Puedo convertir muchas de golpe?
- Sí. Suelta todos los archivos que quieras: se procesan en paralelo aprovechando todos los núcleos del procesador y te los puedes descargar juntos en un ZIP.
- ¿Se envían las imágenes a algún servidor?
- No. Todo pasa dentro de esta pestaña. Una vez cargada la página puedes incluso desconectar la red y seguir convirtiendo.